• Redacción

Renovar y fortalecer al Congreso, propone Morena mediante iniciativa de reformas a Ley Orgánica


El Grupo Legislativo de Morena, en completa unidad y en cumplimiento del mandato popular, planteó hoy una iniciativa que reforma, adiciona y deroga diversas disposiciones de la Ley Orgánica del Poder Legislativo local, que busca renovar y fortalecer al Congreso del Estado de Hidalgo para que puedan transitar las reformas profundas que requiere la entidad en su vida pública, a fin de revertir las enormes desigualdades, injusticias y corruptelas que han lastimado y ofendido a los hidalguenses. La iniciativa presentada, leída durante la sesión 78 del Pleno del Congreso del Estado de Hidalgo por las diputadas morenistas Doralicia Martínez Bautista y Lisset Marcelino Tovar, además de rediseñar y actualizar el marco jurídico del Congreso de Hidalgo para transparentar sus procesos y funciones y permitan a la sociedad el escrutinio de su trabajo cotidiano, por medio de la estructuración de la visión y los principios de Parlamento Abierto, brinda mayor fortalecimiento y permanencia a la directiva del Congreso, a efecto de consolidar un proceso legislativo acorde a las buenas prácticas parlamentarias, indispensables para la innovación legislativa. La democracia –señala la iniciativa– exige la acción contundente de las mayorías, con permanente diálogo y concertación con las demás expresiones ideológicas y políticas; sin embrago, hay quienes han intentado obstaculizar la transición democrática iniciada en Hidalgo con distractores y argucias legaloides que pretenden disfrazar supuestos derechos de participación de otras expresiones políticas minoritarias para diluir y paralizar la mayoría legítima mandatada democrática y mayoritariamente por el pueblo. “La propuesta de modificaciones no es un traje a la medida de la nueva mayoría legislativa del Congreso, sino el esfuerzo por establecer y consolidar verdaderos valores democráticos de largo plazo, por lo cual, desde el diseño operativo hasta las discusiones que se tienen en tribuna, deben regularse, para que los mismos legisladores y la sociedad conozcan y debatan a profundidad acerca de lo que es mejor para el bienestar de las y los hidalguenses”, señalaron los legisladores que promovieron el documento. Su propósito es brindar plena autonomía al Congreso, y los mecanismos necesarios para dar cumplimiento a funciones legislativas que permitan el rediseño y democratización de las instituciones públicas de la entidad, y lograr con ello mejorar las adversas condiciones de vida del pueblo hidalguense. Durante décadas se ha padecido el flagelo de la corrupción y sus graves consecuencias, en deterioro de la imagen y función de las instituciones públicas; ante ello, se requiere reformar y consolidar al Congreso del estado como contrapeso real y como instancia fiscalizadora independiente de los demás poderes; este ha sido uno de los mandatos y de las exigencias más sentidas de la población, es por eso que se requieren normas y reglas sólidas que permitan ejercer sin represalias su poder autónomo. La Ley Orgánica del Poder Legislativo del Congreso del Estado Libre y Soberano de Hidalgo fue creada mediante Decreto Número 196 por la LX Legislatura. Ha sido reformada 27 veces, la última de ellas mediante decreto número 477, de la LXIII Legislatura, en la cual se reforma la organización interna de la Junta de Gobierno, así como su funcionamiento respecto a la forma alternada para cada año legislativo en el ejercicio de la Presidencia, lo cual indudablemente no responde a la voluntad de la mayoría de las y los hidalguenses. Se explica como una reforma legislativa que se convirtió en un candado a la democracia al interior del Poder Legislativo. “La presente iniciativa obedece a la necesidad inaplazable de otorgar al Congreso del Estado Libre y Soberano de Hidalgo un marco jurídico acorde a las transformaciones políticas que vive el Estado mexicano; estas transformaciones implican el reconocimiento de una nueva dinámica democrática que exige la renovación de los poderes e instituciones públicas, consecuencia del permanente desgaste de la clase política gobernante y el deterioro que generó en la vida pública de México”, explicaron. Con la elección y conformación de la LXIV Legislatura, la ciudadanía está experimentando la primera alternancia política, misma que requiere de nuevos mecanismos jurídicos, acordes a su naturaleza democrática y de dimensión humanística, ya que es contradictorio lograr transformaciones profundas con las anquilosadas reglas que están diseñadas para el control hegemónico y monolítico del poder. El Poder Legislativo en la visión contemporánea –añade la iniciativa– además de ser el espacio donde se legisla y se brinda estructura y función a las instituciones públicas que están al servicio del pueblo, es también un poder autónomo que sirve de contrapeso a los demás poderes y en su naturaleza jurídica tiene la responsabilidad y obligación de la fiscalización de los recursos públicos. Por ello, se plantea la reestructura de los organismos auxiliares del Congreso y crea estructuras administrativas innovadoras y necesarias, además de incorporar las nuevas tendencias de la gestión pública y hacer énfasis en la planeación y evaluación de los procesos sustantivos, estratégicos y adjetivos que permitan al Legislativo ser una institución dinámica y adaptable a las exigencias sociales del entorno. Durante décadas se ha padecido el flagelo de la corrupción y sus graves consecuencias, en deterioro de la imagen y función de las instituciones públicas; que el Congreso se consolide como contrapeso real y como instancia fiscalizadora independiente; este ha sido uno de los mandatos y de las exigencias más sentidas de la población, es por eso que se requieren normas y reglas sólidas que permitan ejercer sin represalias su poder autónomo

0 comentarios