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Cuarentena aumentó violencia de género y doméstica: investigadora de la UAEH

Actualizado: may 23



El confinamiento al que orilló la pandemia del virus COVID-19 incrementó tanto la violencia de género como la violencia doméstica, sostuvo la profesora investigadora de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), Karina Pizarro Hernández, quien enfatizó la necesidad de una mayor prevención para formar masculinidades más responsables.


“Es estar viviendo con el enemigo, porque si antes podías salir y evadir la presencia de ese hombre que te violentaba, ahorita no puedes”, afirmó la investigadora del Área Académica de Sociología y Demografía en el Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades (ICSHu) al acentuar que “existen dos pandemias y las dos están matando”, pues desde 2006 la Organización de las Naciones Unidas (ONU) declaró la violencia de género como una epidemia de salud mundial.


De acuerdo con las estadísticas del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en enero se recibieron 19 mil 183 llamadas relacionadas con violencia de género a nivel nacional, para febrero incrementaron a 21 mil 727, y en marzo a 26 mil 171. “Lo anterior se refleja en el aumento de 77 por ciento en la demanda en la Red Nacional de Refugios de abril de 2019 al mismo mes de 2020”, citó la investigadora.


La violencia de género surge a partir de las relaciones de poder, donde éste puede ser ejercido por un hombre hacia una mujer o viceversa; sin embargo, los datos estadísticos apuntan a que la mayoría de las veces la agresión es efectuada por los varones, explicó la especialista en temas de género.


Al respecto, precisó que en marzo de 2020 se recibieron 115 mil 614 llamadas de emergencia al 911 relacionadas con abuso, acoso sexual, violencia de pareja, violación y violencia familiar. De esas llamadas, tres mil 729 son mujeres que piden auxilio, es decir que cada hora se reportan 155 mujeres violentadas.


Pizarro Hernández planteó que, durante el confinamiento en los hogares, la violencia doméstica afecta no solamente a las mujeres, sino a los demás integrantes de la familia, como niñas, niños, adolescentes y adultos mayores. De acuerdo con la investigadora, la pérdida de ingresos económicos en los hogares a causa de la contingencia agrava esta situación.


Pero la violencia doméstica también se expresa mediante la triple jornada de trabajo de las mujeres, al desempeñar labores domésticas, su cargo en el empleo que tienen y el cuidado de niños pequeños o adultos mayores y enfermos. “Estamos viviendo cargas laborales mucho más fuertes y estresantes: tanto las actividades domésticas, como las de su trabajo, porque, aunque no vayan físicamente a su centro laboral, siguen trabajando”.


La especialista refirió que la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) 2016 indica que, en México, 43.9 por ciento de las mujeres ha experimentado violencia por parte de su pareja. “Sin embargo, las instituciones no cuentan con la capacidad instalada para atender a todas las mujeres violentadas, pues se requieren más refugios y albergues para este sector”, alertó.


Dado el aumento de la violencia de género durante esta cuarentena, Pizarro Hernández visualizó tres etapas para combatir este problema: prevención, atención y seguimiento. “Se tendría que inyectar muchos recursos en la prevención a través de talleres para generar masculinidades más responsables, no violentas, nuevas paternidades y alternativas para el rol de los hombres”, consideró la también coordinadora del Doctorado en Ciencias Sociales.


Cabe recordar que en 2018 se creó la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, la cual estableció cinco tipos: la física, la patrimonial, la económica, sexual y la psicológica; se presentan en distintos espacios como el doméstico, el laboral, el espacio docente, la comunidad o dentro de las instituciones.


En el contexto mundial, cifras de ONU Mujeres indican que 243 millones de mujeres de entre 15 y 49 años han sido violentadas físicamente o sexualmente por su pareja; además, 137 mujeres son asesinadas diariamente por un miembro de su familia. No obstante, solo 40 por ciento del sector femenino violentado busca ayuda o denuncia.


La profesora investigadora también indicó que 14 de los 25 países con mayor número de feminicidios (el asesinato de una mujer por motivos de género) se ubican en América Latina y el Caribe, lo que representa el 56 por ciento. Antes de finalizar, recordó que, frente a ese escenario, la ONU llamó a las naciones a tomar acciones ante el incremento de la violencia de género durante la pandemia de COVID-19

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