• Focus Hidalgo

cuidado de salud de mujeres mayores de 40 años


 

·        Baja de estrógenos aumenta riesgo de diabetes, hipertensión, sobrepeso, osteopenia y enfermedades cardiovasculares

·        Bochornos, sudoraciones, cansancio, insomnio y depresión, son tratables

·        Acudir una vez al año a especialista en ginecología favorece detección e intervención oportuna

·        Mejorar alimentación, reducir consumo de grasas, hacer ejercicio constante, no fumar ni consumir alcohol, recomienda especialista a mujeres a partir de 40 años

 

Ciudad de México, a 19 de octubre de 2022.- El Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (Issste) intensifica acciones de vigilancia y cuidado de la salud de las mujeres durante el climaterio y la menopausia, con el objetivo de reducir riesgos de enfermedades cardiovasculares, crónico degenerativas, ansiedad y depresión, en posteriores etapas de su vida, afirmó el director general, Pedro Zenteno Santaella.

 

En el marco del Día Mundial de la Menopausia, la ginecobstetra del Hospital Regional “1° de Octubre” del Issste, Marisol Morales Ballinas, explicó que la menopausia es el cese completo de la menstruación durante 12 meses continuos; en tanto, el climaterio es la gradual disminución de la función de los ovarios, que se presenta en mujeres de entre 45 y 50 años, cuando estos órganos ya no producen la cantidad adecuada de hormonas.

 

Las mujeres en etapa de climaterio pueden presentar síntomas como bochornos, sudoraciones, cansancio, insomnio, ansiedad, depresión, tristeza, cambios bruscos de humor, resequedad vaginal y una baja de la libido; todos estos síntomas se pueden tratar y controlar, para que las mujeres transiten esta etapa con calidad de vida y prevenga riesgos mayores contra su salud, informó la especialista.

 

Recomendó que, cuando las mujeres empiecen a tener alguno de estos cambios en su organismo, acudan a sus unidades médicas una vez al año para ser evaluadas y/o referidas a la persona especialista en ginecología para la realización de estudios de laboratorio y gabinete como perfiles hormonales, de lípidos y cardiológico, además de verificar que no tengan daño en su organismo derivado del climaterio, y reciban tratamiento para control de síntomas.

 

La especialista invitó a las mujeres a partir de 40 años, en etapa de climaterio o menopausia, a mejorar su alimentación, hacer ejercicio constante, reducir consumo de grasas y alimentos ultraprocesados, erradicar prácticas nocivas y de riesgo para su salud, así como no fumar y no consumir alcohol.

 

Durante su vida reproductiva, comentó la especialista, las mujeres producen hormonas, entre ellas, las más importantes son los estrógenos (protector natural del corazón y de la irrigación cardiaca); cuando éstos disminuyen o dejan de producirse, tiene un efecto en todos los órganos, principalmente de presentar enfermedades cardiacas debido al aumento de lípidos y colesterol en sangre; también se puede presentar hipertensión.

 

Señaló que la baja hormonal disminuye la producción de insulina, situación que en pacientes con factores de riesgo para diabetes favorece el desarrollo de la enfermedad.

 

“Con el climaterio y tras la menopausia, ya no hay estrógenos que controlen el metabolismo de los lípidos, y las pacientes pueden subir de peso o presentar obesidad a esta edad, por lo que es posible que esa grasa se acumule en las arterias y cause patologías como la aterosclerosis.”

 

Morales Ballinas exhortó a las mujeres a partir de los 40 años, a intensificar medidas higiénico dietéticas, como mantener el hábito de hacer ejercicio regular, ya sea caminar, correr, nadar, practicar yoga, mínimo media hora cinco días a la semana para alcanzar un efecto benéfico en la salud cardiovascular; eso las ayudará bastante.

 

Destacó que es conveniente tomar el sol tres veces por semana de 15 a 20 minutos —previo uso de protector solar— para fortalecer los huesos, de preferencia en horarios de baja intensidad solar, porque el sistema óseo a futuro será desprovisto de calcio, ya que los estrógenos contribuyen a fijarlo. “Los baños de sol son una práctica que puede contribuir a reducir riesgo de osteopenia y osteoporosis”, puntualizó