• Focus Hidalgo

Incrementar sanciones a quienes dañen la infraestructura pública





Aumentar las sanciones a quienes dañen la infraestructura tanto pública como privada de distribución de agua potable, así como actualizar la unidad para aplicación de multas -pasar de Veces Salario Mínimo (VSM) a la Unidad de Medida y Actualización (UMA)-, propone el diputado de Morena Salvador Sosa Arroyo en la iniciativa que reforma los artículos 165 y166 de la Ley Estatal de Agua y Alcantarillado, que hoy sometió a consideración del Pleno del Congreso del Estado.

Destacó, en su exposición de motivos, que en Hidalgo, en febrero del presente año, un medio local informó sobre la existencia de diversas tomas clandestinas de agua, situación que perjudica al patrimonio de la entidad en su infraestructura y que impide llevar agua de manera plena a las familias que así lo necesitan.

Indicó que ejemplo de ello fue que, en el Valle de Mezquital, en tres años, solo cinco municipios no registraron toma clandestina de agua, los 16 municipios restantes presentaron sustracción ilegal del vital líquido. Las sanciones hasta ese entonces, explicó, iban de 800 hasta más de 15 mil pesos, de acuerdo con la información periodística publicada.

Sosa Arroyo añadió que lamentablemente es muy difícil saber la situación de las demás regiones en el Estado derivado de que cada organismo que administra y ofrece el servicio de agua en los distintos municipios es diferente y ante ello, documentar la información es una tarea difícil.

Bajo este contexto, destacó que su iniciativa busca aumentar las sanciones de quienes dañen la infraestructura tanto pública como privada, así como actualizar la unidad de medida sancionadora en la Ley Estatal de Agua y Alcantarillado para el Estado de Hidalgo, pasando por las Veces Salario Mínimo (VSM) a la Unidad de Medida y Actualización (UMA).

“No podemos dejar que este vital liquido sea desperdiciado y mucho menos robado de la infraestructura pública. La escasez y desabasto de agua es un hecho, falta mucho en la entidad para garantizar el derecho al agua, pero si evitamos y prevenimos su robo protegiendo la infraestructura ya existente, podemos focalizar los recursos aumentando la infraestructura en sitios lejanos de la entidad, a su vez, disminuyendo estas conductas que suponen un daño al patrimonio público y privado”, destacó.

Asimismo, subrayó que de todas y todos depende el cuidado del agua, su garantía como un recurso para generaciones futuras y de este modo promover el Desarrollo Sustentable; así como la creación de hábitos dentro de nuestros hogares sobre su consumo y fomentar la cultura de la denuncia sobre actos tan reprobables como lo es el robo y daño a los organismos operadores de agua en la entidad.

El agua –resaltó- es un elemento esencial, no sólo para la vida humana, sino para toda forma de vida existente en el planeta. Da puntual funcionamiento a los ecosistemas y provee de los servicios ambientales que como seres humanos necesitamos. De ahí que el agua sea reconocida como el epicentro del desarrollo sostenible

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